Autoridad Parroquial

La autoridad parroquial ha sido clave en la vida religiosa y comunitaria, especialmente en el ámbito local. Encabezada por el párroco, su rol ha sido administrar los sacramentos, como bautismos, matrimonios y funerales, y mantener los registros correspondientes, que también tenían valor legal. Durante la Edad Media y la Edad Moderna, las parroquias fueron centros de organización social, gestionando recursos, ayudando a los pobres y supervisando la moral de la comunidad. A lo largo del tiempo, la autoridad parroquial ha preservado la memoria local a través de sus archivos, contribuyendo a la estructura social y religiosa.