
Compendio de registros históricos que abordan la evolución de la Iglesia de Santa María de la Alta Virtud y otras iglesias en la región, como San Martín y San Marcos. A lo largo de sus páginas, se detallan eventos significativos, como la prohibición a los fieles de subir al altar en 1534 y la documentación de la iglesia en 1577, que incluía descripciones de sus altares y objetos litúrgicos, como una cruz de plata.
Se observa una notable discrepancia en los lugares de firma de los documentos, a pesar de que las fechas son coincidentes, lo que sugiere una compleja organización religiosa en Castilla la Nueva entre los siglos XIII y XVI. Además, se menciona la influencia de la Orden de Calatrava en la gestión de estas iglesias, así como la construcción de la ermita del Cristo del Calvario por los franciscanos, que utilizó materiales de la iglesia de Santa María.
También se incluyen referencias a tesis y catálogos que analizan la religiosidad popular y las prácticas religiosas en la región, proporcionando un contexto más amplio sobre la vida espiritual y social de la época.
