
Durante el siglo XVII, Bolaños se caracterizaba por una estructura social y religiosa muy marcada, donde la intolerancia hacia la opinión libre era la norma. La villa contaba con un Corral del Concejo, que servía como un depósito para vehículos y animales, reflejando la organización comunitaria de la época.
Uno de los principales establecimientos era el Hospital de Santa María la Mayor, fundado en 1511, que ofrecía atención a los enfermos y pobres, permitiéndoles asistir a misa desde sus aposentos. Este hospital era administrado por una cofradía y enfrentaba constantes necesidades, como reparaciones y fondos para misas, según los informes de los Visitadores de la Orden.
Bolaños estaba bajo un régimen señorial desde 1544, lo que significaba que la administración y los beneficios económicos estaban en manos de nobles, como el Duque de Lerma y el Duque de Medina Sidonia. La villa también sufrió una inundación en el siglo XVI, lo que llevó a una reconstrucción significativa de sus infraestructuras. En este contexto, la vida cotidiana de los habitantes estaba marcada por la religiosidad y la dependencia de las instituciones eclesiásticas, que jugaban un papel central en la comunidad.
